Comienza la recogida de legumbre alavesa con el objetivo de superar las 300 toneladas de legumbres de calidad con distintivo de origen alavés.

Este mes, 30 familias de agricultores de la cooperativa Garlan comenzarán los trabajos de recogida de garbanzo, alubia pinta y alubia arrocina.

Se espera que los trabajos se extiendan durante septiembre y octubre.

30 familias de agricultores y agricultoras de la cooperativa Garlan comenzaran a lo largo de septiembre la recogida de legumbres alavesas: garbanzo, alubia pinta y alubia arrocina. Se espera que esta cosecha sea cercana a las 350 toneladas de legumbres de calidad con distintivo de origen. Tanto garbanzos, como alubia pinta y alubia arrocina cuentan según cada caso con distintivos de Eusko Label y/o Euskal Baserri, lo que atestigua su calidad. Algo que es valorado por el consumidor, que observa como las legumbres alavesas están cada vez mejor posicionadas tanto en las grandes superficies comerciales como en el pequeño comercio de cercanía.

Los trabajos han comenzado con la recogida del garbanzo, y hacia octubre finalizarán con la recolecta de la alubia pinta, aunque actualmente debido al clima tan irregular, se están recolectando las tres variedades al mismo tiempo. En total se recolectan unas 35 toneladas de garbanzo, 250 de alubia pinta y 60 de alubia arrocina, distribuidas en un total de 148 hectáreas cultivadas.

30 familias pertenecientes a la Cooperativa agraria Garlan cultivan alguna variedad de legumbre en Álava. Cada familia cultiva una media de 4-5 hectáreas, lo que garantiza la pervivencia de un modelo agrícola familiar basado en un cultivo de rotación. De esta forma, se consolida el desarrollo del medio rural en nuestro territorio desde una perspectiva de sostenibilidad económica, social y medioambiental.

Diferencias entre cada legumbre
La recogida de los garbanzos y la de las alubias presentan alguna diferencia. Los garbanzos se arrancan y se sacan de la vaina en una sola operación. Por su parte, la recolecta de la alubia se desarrolla en dos fases. La primera es el arranque, extrayendo la planta de raíz para después dejarse secar en la propia finca durante 5 a 7 días, proceso comúnmente conocido como oreo. Es fundamental que en este periodo no llueva en exceso, para que el secado sea completo. En una segunda fase, la planta se trilla para así extraer la alubia de la vaina.